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¿Los perros desarrollan parálisis como los humanos?


Parálisis es un término general que describe temblores incontrolables en una o más partes del cuerpo, a veces acompañados de parálisis parcial o total. La afección puede ser idiopática, lo que significa que no hay una causa conocida, o puede ser sintomática de una afección subyacente.

Temblores idiopáticos de la cabeza

Algunos perros desarrollan una condición en la que sus cabezas se mueven hacia arriba y hacia abajo o de lado a lado. Los temblores son idiopáticos, lo que significa que no hay una causa médica conocida ni una afección subyacente. La afección no responde a los medicamentos para las convulsiones, pero el temblor parece disminuir a medida que el perro envejece. La mejor manera de aliviar un episodio es hacer que su perro centre su atención en un bocadillo o un juguete.

Parálisis facial

La parálisis facial es común en perros de mediana edad y mayores. Mientras que en los humanos la parálisis facial es a menudo un síntoma de un derrame cerebral, en los perros generalmente es el resultado de un daño nervioso. Los perros con parálisis facial suelen presentar caída en un lado de la cara, babeo excesivo e incapacidad para parpadear o masticar alimentos en el lado afectado. La causa más frecuente de parálisis facial es la idiopática, que es similar a un trastorno en humanos llamado parálisis de Bell. Otras causas incluyen infecciones graves de oído, polineuropatía y trastornos cerebrales, pero estos suelen presentar otros síntomas.

Temblores de intención

Los temblores de intención ocurren cuando un perro enfoca su atención en una tarea como comer o perseguir una pelota. Al igual que los observados en humanos con enfermedad de Parkinson, generalmente se presentan en la cabeza y el cuello y desaparecen por completo durante el descanso o el sueño. Los temblores intencionales en perros generalmente se asocian con enfermedad, daño o infección cerebelosa.

Temblores generalizados

Los temblores generalizados o de todo el cuerpo generalmente ocurren como consecuencia de una afección subyacente, un proceso patológico o una intoxicación. Las causas de los temblores generalizados incluyen la ingestión de toxinas domésticas o plantas tóxicas, epilepsia, hipoglucemia, hipocalcemia, trastornos de mielinización congénita, infecciones bacterianas o virales, trastornos del sistema nervioso central, hiper o hiponatremia o meningoencefalomielitis no supurativa, también llamado síndrome del perro de la sacudida blanca porque es más frecuente en perros blancos pequeños.

Moquillo mioclono

Los perros que se han recuperado del moquillo pueden sufrir mioclonías del moquillo más adelante en la vida. Se presenta como contracciones rítmicas, ásperas e involuntarias en un músculo, parte de un músculo o en un grupo de músculos. La afección no responde a los medicamentos para las convulsiones, pero se ha observado cierto éxito con las inyecciones de onabotulinumtoxinA. El pronóstico de las mioclonías del moquillo es mixto; algunos perros pueden vivir con el trastorno, mientras que otros están tan discapacitados que algunos veterinarios recomiendan la eutanasia.

Diagnóstico veterinario

Si su perro presenta temblores, debe ser examinado por un veterinario. La causa puede ser benigna; su perro puede simplemente tener frío, fatiga o miedo. Sin embargo, es importante descartar una afección grave antes de permitir que progrese. Su veterinario generalmente realizará una batería de pruebas que incluyen radiografías, una tomografía computarizada, una resonancia magnética, una punción de líquido cefalorraquídeo, un electromiograma, análisis de orina, un panel de electrolitos, un hemograma completo y un perfil bioquímico. Una vez que se evalúan los resultados de la prueba, su veterinario podrá determinar si los temblores son idiopáticos o si una condición subyacente requiere un tratamiento adicional.

Referencias

Recursos


Ver el vídeo: Parálisis en las 4 patas Tibo. Recuperacion. Amor Puro (Diciembre 2021).

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